Me confieso enemiga de la frivolidad, chica de provincia, con sentimientos nobles y un grado de ingenuidad que todavía conservo.


Mi misión es devolver esa sensibilidad lejos de la especulación que hoy vivimos, de la falsa felicidad que nos lleva a la frustración, y esto hace que hoy quiera mostrarte en este blog, que volver a las raíces de lo cotidiano, a eso que nos llena el corazón, que alimenta el alma, es el camino correcto para sentirnos plenos.

En este camino que voy transitando, he descubierto formas de vida mágicas o sanadoras. Una de ellas es el #hygge.

Si bien el hygge es una forma de vida danesa, implementada por la necesidad de sentirse a gusto en sus casas por su clima y su geografía, fue estudiada e investigada por especialistas, quienes han escrito libros sobre el tema, creando estadísticas, conociendo sus gustos, preferencias y formas de manejarse en el día a día a raíz de las inclemencias climáticas, sin dudas un aporte beneficioso para aprender a convivir y disfrutar de sus momentos, de sus objetos, de sus familias y de hasta de su basta presencia. Un ejemplo a seguir.



Estos libros, que obviamente me compré! claro! jaja!, (digo libros porque son varios, ya les iré mostrando y comentando), son en este momento el camino que me han devuelto esa paz tan necesaria, desde disfrutar de rutinas tan sencillas y cotidianas como tomar mate con  mi marido en el desayuno o encontrarme cortando la tarde calentando el agua en nuestra pava enlozada a las 5 pm. (cosa que para una entrerriana no tomadora de mate y cuyo hábito comenzó hace apenas 3 años, es todo un logro! creeme!).

Estos hábitos tan sencillos, me enseñaron a respirar hondo y priorizar el "ahora", aunque, para que mentirte! si a veces tengo la mente allá y estoy acá, cosa de mujeres, anda a saber!.

El disfrutar es una práctica, como te decía, una forma de vida, un hábito que se alimenta día a día. Algo que no se logra de un  momento para el otro.

Disfrutar...la compañía, la "presencia" de quién tenemos a nuestro lado, o de nosotros mismos... mientras miramos por la ventana, disfrutamos una peli o una serie en el famoso Netflix, te pasó? Saber que está, saber que estás, que respiras, que escuchas el diálogo y sentís las palabras, parece sencillo, no? pero muchas veces no nos sale, nos vamos...nos evadimos., pareciera que estuviéramos programados para no estar acá mismo, sino en otro lado.

El pensar: "soy feliz porque estoy con..." cierta/s personas, tus mascotas, o el simple hecho de ver crecer tus plantas que tanto amas!. Todos estos detalles forman parte de nuestro "altar" y nos provocan "plenitud", así de simple y a veces difícil de cumplir es "estar bien" ahora.

Hoy quiero que me acompañes, quiero entrar en tu vida para mostrarte el camino de la felicidad, de pequeños detalles, sentir la plenitud y el bienestar de "estar en casa" rodeados de diseño, pero del que es creado para compartir con alegría y refugiarse en esos momentos dónde sólo necesitas simplemente paz.

Gracias por estar hoy acá, acompañando mis palabras y disfrutándolas conmigo!
Ana.